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Notas sobre la conferencia de Jesús Huerta de Soto: "Anarquía, Dios y el Papa Francisco"

2019.08.06 00:43 ClackTimeran Notas sobre la conferencia de Jesús Huerta de Soto: "Anarquía, Dios y el Papa Francisco"

Luego de ver el video de Jesús Huerta de Soto posteado en esta comunidad: "Anarquía, Dios y el Papa Francisco" (https://www.youtube.com/watch?v=a_qOPCjOxfQ&feature=youtu.be&t=1555), me he visto obligado a redactar un breve post acerca de los argumentos que él utiliza para definir a Dios como “libertario”. Traté de explicarme de la manera más concisa posible, si hay alguna duda, o alguien tiene alguna pregunta, no duden en comentar. Son un total de 17 “notas”:
Nota 1:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=182
“… en lo que a comunismo y marxismo cultural se refiere, todavía impera por doquier, incluso en amplios ámbitos de la Iglesia Católica.”
Ataque a la Iglesia sin fundamentos. La realidad es que Ella siempre fue la primera en denunciar las ideologías materialistas, como el socialismo, tanto económicamente, como su rama socio-política. Véase las encíclicas, Qui Pluribus (1846), Noscitis et Nobiscum (1849), Divini Redemptoris (1937), Ad Apostolorum Principis (1958), Ecclesiam Suam (1964), además de las encíclicas contenidas dentro de la Doctrina Social de la Iglesia, las cuales los Papas se encargaron de redactar ininterrumpidamente desde Rerum Novarum, de León XIII (1891).
Si bien hubo un intento de aproximación entre el marxismo y el Catolicismo con la llamada “Teología de la Liberación”, especialmente presente en América Latina, ésta fue proclamada como contraria a la Doctrina; un producto de una mala teología.
Nota 2:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=436
“Les deja la libertad de que revelen contra Él… el ser humano en este sentido es más afortunado que los ángeles caídos…”
La Tradición católica en este tema enseña que los seres humanos, mientras estemos con vida, estamos en un período de prueba, en el cual debemos elegir entre seguirlo a Él o alejarnos, entre cumplir sus mandatos o transgredirlos; mientras estemos en la prueba, tendremos oportunidad de arrepentirnos y pedir perdón en el Sacramento de la Confesión, una vez que muramos, ya no hay lugar para arrepentimiento, pasaremos la eternidad en Su presencia o alejados de Él. Lo mismo sucedió con los ángeles; una vez creados tuvieron su prueba, tuvieron tiempo de conocerlo y de serles fiel, muchos transgredieron los mandatos, y muchos que se arrepintieron fueron perdonados, pero una vez finalizada la prueba, cada uno, al igual que el hombre, quedó incapacitado de arrepentirse (no por imposición de Dios, sino por propia voluntad), en ese momento quedaron excluidos de la presencia de Dios; son los llamados “ángeles caídos”.
Para más información: Summa Daemoniaca (https://www.aciprensa.com/fortea/download.php?book=3&token=45.7.208.175d436be2cf4658.76285223)
Nota 3:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=490
“Dios deja hacer, deja pasar, el mundo va por si solo”
Si bien es cierto que el universo evoluciona según las leyes físicas establecidas y el hombre es libre de hacer lo que quiera, basándonos en la Biblia, la Tradición y en los supuestos milagros a lo largo del tiempo, Él interviene de forma directa en la Historia y en el cosmos. Sin ir más lejos, un milagro se define como «un hecho producido por una intervención especial de Dios, que escapa al orden de las causas naturales por El establecidas y destinado a un fin espiritual».
Esto establece dos cosas:
1.- Las leyes naturales pueden ser suspendidas o modificadas a voluntad de Dios; la materia al no tener libre albedrio debe “obedecerle”.
2.- Estando destinados a un fin espiritual y, siendo el hombre el único ser material con espíritu, los milagros están dirigidos al hombre. Las razones pueden ser varias, como llevar a la conversión, revelar alguna verdad, etc.; el hombre al tener libre albedrio tiene la libertad de recibir la Gracia otorgada, o bien rechazarla, sabiendo las consecuencias que recaen sobre él al hacerlo.
Por lo tanto, si para definir a un dios como libertario, hay que hacerlo como uno que no interviene en el universo, en la historia y en la vida de cada hombre, sin lugar a dudas no es el Dios abrahámico.
Nota 4:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=667
Evangelio según san Lucas 9, 51-56
En este caso se está obviando las palabras de Jesús: “Pero volviéndose, les reprendió y dijo: No sabéis de qué espíritu sois. Porque el Hijo del Hombre no ha venido a perder a los hombres, sino a salvarlos.” Claramente se ve que Jesús se molestó con la propuesta de sus discípulos. Si Dios es infinitamente justo, estaría faltando a la justicia si permitiese un castigo tan grande para una ofensa tan pequeña. Ésta es la justicia divina, por lo tanto, la justicia de Jesús, justicia que pudo practicar mientras estuvo predicando; ahora bien, ¿quién se encarga repartir justicia en la Tierra? Romanos 13:1-4: “Sométase toda persona a las autoridades que gobiernan; porque no hay autoridad sino de Dios, y las que existen, por Dios son constituidas. Por consiguiente, el que resiste a la autoridad, a lo ordenado por Dios se ha opuesto; y los que se han opuesto, sobre sí recibirán condenación. Porque los gobernantes no son motivo de temor para los de buena conducta, sino para el que hace el mal. ¿Deseas, pues, no temer a la autoridad? Haz lo bueno y tendrás elogios de ella, pues es para ti un ministro de Dios para bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues ministro es de Dios, un vengador que castiga al que practica lo malo.” Esto no tiene nada de libertario.
Ahora, si se siguen leyendo los versículos san Lucas 9:57-62, se puede extraer lo siguiente: “Cristo mismo le dice: "Sígueme", pidiéndole un corte radical con los vínculos familiares. Estas exigencias pueden parecer demasiado duras, pero en realidad expresan la novedad y la prioridad absoluta del reino de Dios, que se hace presente en la Persona misma de Jesucristo. En última instancia, se trata de la radicalidad debida al Amor de Dios, al cual Jesús mismo es el primero en obedecer. Quien renuncia a todo, incluso a sí mismo, para seguir a Jesús, entra en una nueva dimensión de la libertad, que san Pablo define como "caminar según el Espíritu". "Para ser libres nos libertó Cristo" -escribe el Apóstol- y explica que esta nueva forma de libertad que Cristo nos consiguió, consiste en estar "los unos al servicio de los otros". Libertad y amor coinciden. Por el contrario, obedecer al propio egoísmo conduce a rivalidades y conflictos.”
Ahí la verdadera concepción de libertad cristiana. Véase CIC “La libertad del hombre” http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p3s1c1a3_sp.html
Nota 5:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=752
“Pero Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarle rey, se retiró…”
En este caso, solo cabe comentar que Él no quiso ser proclamado rey en ese momento porque no era su tiempo. Más adelante este argumento se cae por sí solo, durante el interrogatorio de Pilato, en donde Jesús afirma ser el Rey de los judíos: Lucas 23:3 “Pilato entonces le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y Jesús respondiéndole, dijo: Tú lo dices.”
Nota 6:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=797
“Dad al Cesar lo que es del Cesar, […] y a Dios lo que es de Dios”
La pregunta que menciona que se le hace (“¿es lícito pagar tributo al César o no?”) tiene tres posibles respuestas:
1.- “Si”: se estaría aceptando una ocupación de una nación sobre otra, romana en territorio judío.
2.- “No”: sería visto como un acto de rebelión contra el estado y como enemigo del Cesar. Por lo cual, si en realidad Jesús estaría de acuerdo en que el estado es un mal para los hombres, en este caso tendría que haber optado por esta opción, por lo que se cae la hipótesis libertaria.
3.- “Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”:
a.- “Dad al César lo que es del César”: Los políticos y el estado son instrumentos de Dios para la realización de sus designios, como lo muestra, por ejemplo, Isaías 45:1-6, Romanos 13:1. De esta manera no está negando la función de los mismos, sea cual fuere la forma que tomen.
b.- “Dad a Dios lo que es de Dios”: obedecer los mandatos de Dios, o como dice San Pedro “tenemos que obedecer a Dios antes que a los hombres”.
Las implicancias son demasiadas para explicarlas en este espacio, para más información léase la “Concepción Católica de la Política” de Julio Meinvielle.
Nota 7:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=837
“De hecho no pagó ningún impuesto”
Hace referencia a Mateo 17:24-27: “Cuando llegaron a Capernaúm, se acercaron a Pedro los que cobraban el impuesto de dos dracmas y dijeron: ¿No paga vuestro maestro las dos dracmas? Él dijo: Sí. Y cuando él llegó a casa, Jesús se le anticipó, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? ¿De quiénes cobran tributos o impuestos los reyes de la tierra, de sus hijos o de los extraños? Y cuando respondió: De los extraños, Jesús le dijo: Entonces los hijos están exentos. Sin embargo, para que no los escandalicemos, ve al mar, echa el anzuelo, y toma el primer pez que salga; y cuando le abras la boca hallarás un estáter; tómalo y dáselo por ti y por mí.”
Si se lee con detenimiento, se darán cuenta de lo siguiente:
1.- Se está hablando del impuesto (o tributo) del Templo judío (establecido en tiempos de Moisés), no del impuesto a Roma.
2.- Luego Jesús, en su pregunta a Pedro, hace una analogía con el impuesto estatal: el rey no les cobra a sus hijos, por lo tanto, Jesús, hijo de Dios, no debe pagar el impuesto del Templo.
3.- Para demostrar que el vino a cumplir los mandatos de Dios, manda a Pedro a pagar el impuesto.
En cuanto al pago de impuestos estatales, en Romanos 13:6-7 dice: “Pues por esto también pagáis impuestos, porque los gobernantes son servidores de Dios, dedicados precisamente a esto. Pagad a todos lo que debáis: al que impuesto, impuesto; al que tributo, tributo; al que temor, temor; al que honor, honor.”
Nota 8:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=848
Toda esta conclusión fue demostrada falsa en los puntos anteriores.
Nota 9:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=924
Libro de Samuel: 1 Samuel 8
Se afirma lo siguiente: “Los reinos de este mundo surgen como un acto deliberado de rebelión del hombre contra el Reino de Dios”
Contexto histórico: los judíos estaban organizados en una “federación de tribus” formada por las doce tribus de Israel. Efectivamente, como nombra, no tenían un gobernante, ya que su Rey era Dios, pero cada una de estas tribus tenía un juez, el cual era el encargado de resolver disputas entre la población. En este período, Israel estaba en un círculo vicioso, cada vez que se alejaban de Dios, las consecuencias lo alcanzaban, mas, cuando se arrepentía, Éste les mandaba un juez que los libraba del enemigo y les enseñaba como volver a vivir de acuerdo a la Ley (Jueces 2:10-23). Además, como el texto lo indica, los jueces designados por Samuel se corrompieron, por lo que esta organización anárquica estaba por comenzar nuevamente en el circulo. En estos momentos, el pueblo judío estaba siendo amenazado por los filisteos, una nación organizada como una monarquía. Esto suponía una gran amenaza para las tribus de Israel, ya que, al carecer de unidad como una nación bajo el mando de un solo hombre, no podían organizar una defensa apropiada.
La solución del pueblo judío, alejado de Dios, para este problema: el pueblo pide que se les dé un rey humano que los gobierne como las demás naciones.
1.- “Rey humano”: el hecho de que pidan un rey humano no era malo, ya que Dios había previsto en Deuteronomio 17:14-2, que se les daría un rey que los gobierne.
2.- “Gobierne”: que los juzgue, salga delante de ellos y pelee sus guerras. Todos ellos esperaban esto de un rey, pero Dios ya cumplía estas funciones, por lo que se deduce que el pueblo ya no creía en Él.
3.- “Como las demás naciones”: he aquí el problema; los judíos rechazaban a Dios como su Rey, ya no confiaban en la promesa que le había hecho en Deuteronomio 28. Además, queriendo ser como las demás naciones, estaban contrariando a los planes de Dios, ya que Él los había apartado de los pueblos para que sean suyos (Levítico 20:26).
Al final, Dios respeta su decisión, aunque no les convenga. Él les da un rey según su pedido, Saul, quien los llevó a la guerra, ganando numerosas batallas, pero luego el poder lo envileció y finalmente los llevó a la derrota contra los filisteos. Luego de esto, se ungió como rey a David, un Rey según los deseos de Dios, de quien descendería Jesús.
De todo lo visto, queda claro que los problemas en la sociedad no están dados por la existencia del estado, ya que estos se dieron tanto en un estado de anarquía, como bajo una monarquía. Este problema excede al mismo; no depende de él, sino, que está en la desobediencia del mismo a los mandatos de Dios. Un estado es virtuoso siempre que se aferre al Derecho Natural, mas, cuando este no los defienda, se corrompe.
Ahora bien, como se detalla claramente en las advertencias de Samuel, una sociedad anárquica es mejor que una bajo el poder del estado, pero hay que advertir que esto es así, siempre y cuando la misma esté compuesta por individuos justos, buenos, obedientes de los mandatos de Dios; en otra palabra una sociedad compuesta por santos. Como esta no es posible en la realidad, debe haber una autoridad que ponga límites a los inicuos.
Nota 10:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=1122
“¿Quién es el maligno? […] ¿Cuál es el objetivo del maligno? Es destruir la obra de Dios.”
Si como se vio en los puntos anteriores, el estado fue constituido por Dios para llevar adelante sus designios, para impartir justicia, para llevar a la sociedad al bien común temporal, claramente el maligno buscará corromperlo o destruirlo. En otras palabras, un anarquista es instrumento del maligno.
Nota 11:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=1236
Mención a Lucas 4:6-7
Efectivamente, el demonio tenía el ejercicio del poder sobre la humanidad que había caído en pecado, pero Jesús al morir y resucitar nos libró del mismo, Juan 12:31 “Ya está aquí el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera”. Efesios 2:1-22; Colosenses 2:15; Hebreos 2:14; 1 Juan 3:8; 1 Juan 4:4.
Nota 12:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=1329
“el Estado es el verdadero anticristo”
El anticristo será un hombre. Posiblemente se esté confundiendo con la “bestia”, la cual, si es una ideología o una forma de poder político, una gran nación que lleva la guerra a los confines del mundo.
Nota 13:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=1456
Nuevamente, la concepción católica de la política prevé este caso. Todo gobierno es legítimo, siempre que se constituya y actúe de acuerdo al Derecho Natural.
Nota 14:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=1501
No pude encontrar esa referencia a Benedicto XVI. En cuanto al Concilio de Nicea del año 325, esa posición fue descartada por estudios de textos escritos por el emperador:
“Constantino convocó el Concilio de Nicea con la finalidad de fomentar la unidad y eliminar la herejía. Se sintió obligado a velar por las resoluciones dogmáticas y disciplinares, pero jamás aspiró a suplantar a los Obispos. La intervención imperial la entendía como meramente subsidiaria, puesto que la norma última en cuestiones doctrinales había de ser, como de hecho fue, las tradiciones y los cánones eclesiales y la asistencia del Espíritu Santo a los Obispos. Únicamente si los Obispos no conseguían hacer cumplir las decisiones conciliares, el Emperador estaba dispuesto a intervenir para aplicarlas; jamás para imponerlas él mismo.
Constantino no reclama para sí una supremacía sobre el concilio en cuestiones de fe; prerrogativa que, junto a otras, sí está dispuesto a reconocerle Eusebio, quien convierte al emperador en algo más que un guardián de la Iglesia, viendo en él la cúspide religiosa suprema del mundo visible.
El análisis de los documentos imperiales de 325 a 335 prueba, por tanto, de modo concluyente que el emperador no influyó en el Credo de Nicea. Pero, además, idéntica conclusión se deduce del estudio de la cristología de Constantino, que se deja entrever en alguna de sus cartas. El emperador carecía de la preparación teológica necesaria para dominar los problemas que se abordaron en Nicea. Su cristología es decididamente pre-nicena, como muy bien ha explicado Alois Grillmeier en su importante estudio “Cristo en la tradición cristiana”.” J. M. Sansterre.
Nota 15:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=1542
Leer “Concepción Católica de la política”. En cuanto a la relación iglesia-estado, seguramente se está confundiendo con las iglesias protestantes, las cuales, al separarse, pusieron como cabeza de las mismas a los reyes de cada una de sus regiones, dando origen a las iglesias-estado luteranas, anglicanas y calvinistas.
En cuanto a la Inquisición, claramente fue víctima de los mitos extendidos por los protestantes luego de la reforma. Hay que diferenciar dos Inquisiciones, la Católica y la protestante. Además, hay que tener en cuenta el contexto social de la época, en donde la herejía era rechazada de forma unánime por la sociedad. Más aún, la herejía era visto como un delito mayor que el asesinato, ya que esta mata el cuerpo, pero la segunda el alma. La inquisición Católica tenía como objetivo no solo juzgar si se estaba cometiendo una herejía, sino principalmente, proteger a los acusados de daños que pudieran sufrir del propio pueblo. Si el acusado era encontrado culpable de herejía, era llevado a las autoridades públicas para que determinaran la sentencia del mismo. En cuanto la inquisición protestante, al estar influenciada por el puritanismo, llegó a ser incomparablemente más intolerante hacia los que diferían de sus creencias. Si tomamos los números de sentencias a la hoguera, se ve claramente lo enunciado: Un total aproximado de 75.600 condenados, contra 89. Peters, Edward, Inquisition, University of California Press, 1989.
Las cruzadas fueron una respuesta de las naciones cristianas al rápido avance de las fuerzas musulmanas que estaban atacando las puertas de Europa. La primera fue respuesta a la toma y masacre de la población de la actual Estambul; viendo esto, y la posibilidad de que continúen conquistando territorios cristianos, sumados al poderío militar y tecnológico que los musulmanes poseían, el Papa Urbano II llamó a los fieles cristianos a recuperar el territorio perdido y retomar el control sobre Tierra Santa. Cabe mencionar que, a diferencia de los musulmanes, los peregrinos no tenían órdenes de atacar ciudades que no se resistiesen a su paso, ni masacrar a los ciudadanos que se rindan luego de su eventual toma.
Nota 16:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=1555
Solo debo corregir que la “iglesia” de la que habla son las “iglesias-estados” fruto de la Reforma. La Iglesia Católica, en cuanto a Doctrina y continuidad histórica, está protegida del maligno (Mateo 16:18).
Nota 17:
https://youtu.be/a_qOPCjOxfQ?t=1925
Toda esta conclusión fue demostrada falsa en los puntos anteriores.
Consideración final:
Claramente Jesús Huerta de Soto está haciendo uso de la herramienta más preciada de los protestantes: sacar textos bíblicos de contexto y utilizarlos para defender su postura, obviando cualquier cita que la contradiga.
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2016.06.05 19:48 ShaunaDorothy EE.UU.: Cacería de brujas asesina “Delincuentes sexuales” marcados por el estado: Parias de por vida (Febrero de 2014)

https://archive.is/HdHvI
Espartaco No. 40 Febrero de 2014
Durante las últimas décadas, la policía sexual de este país ha capturado a cerca de un millón de personas. Se les encarcela, se les humilla públicamente y se les pone en peligro mediante los registros de “delincuentes sexuales” en Internet, se les rastrea con tobilleras de GPS, se les expulsa de sus propias comunidades y se les obliga a vivir bajo los puentes o en los bosques. Se han convertido en parias sociales, en los leprosos de la actualidad.
Incluso mientras el matrimonio gay —y los boy scouts (abiertamente) gays— son cada vez más aceptados, el esfuerzo de los gobernantes por legislar el sexo y la “moralidad” parece no tener fin. Su más reciente expresión es el frenesí azuzado contra un supuesto brote de incorregibles “depredadores sexuales”, especialmente los que supuestamente tienen como blanco a niños en Internet (es decir, un mundo fantástico) o a través de la pornografía (también pura fantasía). No hay tal epidemia; sin embargo, parece haber un gran número de policías infiltrados al acecho en los chat rooms. Se ha victimizado a miles sólo por mirar pornografía o por intentar comunicarse con otros, por no hablar del sexo consensual con menores, nada de lo cual sería un crimen en una sociedad racional.
Tal como ocurrió con la histeria de los años ochenta y noventa sobre las supuestas redes satánicas de abuso de menores en las guarderías, el depredador de Internet es un mito manufacturado por el gobierno y los medios. Incitando y manipulando el miedo y las actitudes sociales atrasadas, su finalidad subyacente es legitimar y fortalecer los poderes del estado capitalista. Mientras los políticos demócratas y republicanos sermonean sobre “proteger a nuestra niñez”, los imperialistas estadounidenses bombardean a niños en todo el mundo y millones pasan hambre incluso en este país, donde la tasa de mortalidad infantil llega al lugar 51 del mundo.
Entre las innovaciones legales más perniciosas, diseñadas para aumentar el control del gobierno, están las leyes federales que firmó el presidente demócrata Bill Clinton a mediados de los noventa y que le exigen a los delincuentes sexuales liberados que se registren en Internet y notifiquen a la comunidad su paradero. Otro estatuto le exige a las autoridades estatales que transmitan sus datos y huellas digitales al FBI para que éste forme una base de datos nacional. También está el “confinamiento civil”, que permite mantener a los prisioneros recluidos más allá del término de sus sentencias. Con estas leyes, los convictos de delitos sexuales se ven inmersos en un laberinto kafkiano de presunta culpabilidad, ostracismo social, castigos preventivos, miedo y violencia, frecuentemente de por vida.
Para Charles Parker de Jonesville, Carolina del Sur, y para su esposa, registrarse como delincuente sexual fue una sentencia de muerte. En julio, Jeremy Moody halló el nombre de Parker en el registro y ubicó su hogar en un mapa, se dirigió ahí y disparó y apuñaló a la pareja. “No he venido a robarte. He venido a matarte porque eres un abusador de niños”, dijo Moody, quien tiene la palabra “skinhead” [cabeza rapada] tatuada en el cuello. (Parker no había sido convicto por abuso de menores.) Posteriormente, Moody admitió que se preparaba para matar a otra persona que figuraba en el registro.
Un caso de estudio: Los Friedman
Hace poco volvió a las noticias el caso de Arnold Friedman y su hijo adolescente Jesse, documentado en la escalofriante película nominada al Oscar de 2003 Capturando a los Friedman. La película muestra cómo los dos hombres de Long Island, víctimas del abuso policiaco, la histeria de la comunidad y el sesgo judicial, fueron obligados a confesar en falso decenas de casos de abuso de menores que supuestamente ocurrieron en las clases de computación de Arnold, con la ayuda de Jesse. Un amigo adolescente de éste, Ross Goldstein, también fue condenado a trece meses de prisión tras ser obligado a confesar y a hacer acusaciones falsas contra Jesse.
Los cargos de esa cacería de brujas iban desde lo inverosímil hasta lo imposible. Como lo puso Jesse Friedman, un niño de diez años que asistía a las clases semanalmente alegó que había sido forzado a tener sexo anal u oral 30 veces en un periodo de diez semanas y —tras reinscribirse— fue violado 41 veces a lo largo del siguiente año. Entre lo que un cargo describía como abusos en grupo se incluía el “salto de rana”, en el cual Arnold y Jesse supuestamente sodomizaban a toda la clase de niños desnudos saltando de uno al otro. Pese a las historias de violencia física, abuso verbal y sexo forzado frente a toda la clase, no se presentó una sola evidencia: ni moretones ni ropa manchada de sangre. Ni uno solo de los padres expresó la menor sospecha hasta que la policía llegó a sus casas a interrogar a sus hijos.
El único hecho incuestionable es que en 1987 los agentes aduanales interceptaron un paquete dirigido a Arnold Friedman que contenía pornografía infantil, lo que llevó a la policía a allanar el hogar de los Friedman en el suburbio de Nueva York de Great Neck. La policía confiscó unas 20 revistas de pornografía infantil tomadas de varias partes de la casa y una lista de los niños que asistían a las clases de Arnold.
¡Al poseer pornografía infantil, Arnold Friedman no cometió crimen alguno! Fotografías, sexo de fantasía, entretenimiento: la pornografía no hace daño a nadie. ¿Cuántos de nosotros podríamos librarnos de la prisión si los “pensamientos desviados” se castigaran con cárcel? Al contrario de ciertos feministas y de los maoístas del Revolutionary Communist Party [Partido Comunista Revolucionario], quienes quisieran prohibir la pornografía sobre la espuria base de que provoca violencia contra la mujer, nosotros reconocemos que las leyes antipornografía dañan a todos al legitimar la censura y desatar la interferencia estatal en la vida privada. Nos oponemos a las leyes contra la pornografía y a las leyes contra los “crímenes sin víctimas”, como la prostitución, las drogas y las apuestas. ¡El gobierno debería sacar los ojos, oídos y narices de las alcobas y de las vidas privadas de la gente!
Según la retorcida lógica que esta sociedad promueve, Arnold Friedman, espectador de pornografía, debía ser por lo tanto un abusador de menores, por lo que fue condenado a una sentencia de diez a 30 años de prisión y murió en la cárcel en 1995, aparentemente por suicidio. Jesse recibió una sentencia de seis a 18 años tras las rejas. Lo liberaron en 2001 después de trece años, sólo para que comenzara una cadena perpetua de persecución legal y social.
Ya antes de que comenzara el juicio, las autoridades promovieron la noción de que cada uno de los estudiantes de Arnold debía ser considerado una víctima. Cientos de padres de familia histéricos se apiñaron en reuniones comunitarias exigiendo asesoría sobre cómo ayudar a sus hijos. Se les dijo que fueran a terapia. Años después, muchas supuestas víctimas testificaron respecto al terrible daño que sufrieron ellos y sus familias cuando el estado los obligó a inventar historias, y luego por la subsiguiente “terapia” basada en esas ficciones.
En 2013, la oficina del mismo fiscal que condenó a los Friedman revisó el caso en respuesta a una acusación de calumnia que el Tribunal de Apelaciones del II Distrito emitió en 2010. El tribunal escribió: “Aquí las actas indican una ‘probabilidad razonable’ de que Jesse Friedman fuera injustamente sentenciado”. Para la revisión de la fiscalía, Ross Goldstein (a quien los documentos legales se refieren como Kenneth Doe) habló por primera vez en 23 años. En un documento de nueve páginas dirigido al fiscal de distrito, afirmó: “Ninguno de los sucesos que Kenneth Doe supuestamente describió o que se atribuyen a él tuvo lugar en realidad”. Goldstein reunió a numerosos ex alumnos que hoy afirman que en las clases no ocurrió absolutamente nada y que la policía los intimidó para que rindieran falsos testimonios. Sin embargo (predeciblemente), el resultado del autoexamen fue que la oficina del fiscal se absolvió a sí misma de cualquier falta en el proceso.
La sexualidad infantil y el estado
El caso Friedman, una tragedia incesante para toda una familia, subraya varias cuestiones políticas importantes. El enfoque de la Spartacist League deriva de nuestra concepción marxista del mundo y nos enfrenta con el moralismo burgués y con frecuencia también con muchos grupos autodenominados socialistas. La sexualidad humana es muy amplia, pero su práctica está condicionada por cada sociedad particular. La sociedad burguesa estadounidense, con su componente de fanatismo religioso, destina una cantidad considerable de energía a delimitar los apetitos sexuales en nombre del orden social. Con sus policías, jueces y prisiones, la intervención del estado en las relaciones sexuales privadas tiene como fin imponer la moralidad que profesa la burguesía, y con frecuencia transforma una experiencia inofensiva y muchas veces positiva en una pesadilla. El estado burgués no es ni un árbitro neutral ni un protector de la ciudadanía; existe para asegurar la conservación del dominio capitalista.
La premisa de muchas leyes contra el sexo es que los niños son seres asexuales. De manera absurda, los púberes y los adolescentes con las hormonas desbocadas son considerados niños. De hecho, la sexualidad es parte de la constitución humana desde la infancia. Como discutimos con amplitud en el artículo “Unholy Alliance of Feminists and Christian Right—Satan, the State and Anti-Sex Hysteria” (La impía alianza de los feministas y la derecha cristiana—Satanás, el estado y la histeria antisexo, Women and Revolution No. 45, invierno-primavera de 1996), los niños son pequeños animales inquisitivos que en su camino a la madurez llevan a cabo experiencias y observaciones sexuales y de todo tipo. Tal como ocurre con otras especies de primates, el sexo entre los humanos tiene un amplio componente de aprendizaje. Hoy, en gran parte del país se le niega a la juventud el acceso oportuno a los métodos anticonceptivos y a la educación sexual, dejándola vulnerable a los embarazos no deseados y a las enfermedades de transmisión sexual. Si intenta actuar como la televisión e Internet le enseña, se mete en problemas.
Las leyes contra el estupro varían mucho de un estado a otro, pero todas criminalizan toda actividad que un tribunal considere sexual por el solo hecho de que un menor (alguien que no haya llegado a la “edad de consentimiento”) participe en ella, independientemente de si lo que suceda sea o no consensual. La ley mezcla deliberadamente el sexo consensual con el ataque sexual violento y con la violación. Cualquiera que sea hallado culpable de haber tenido sexo con un menor, o cualquier cosa considerada contacto sexual, se considera automáticamente un delincuente violento. La designación “depredador” puede aplicarse cuando un tribunal decide que una relación fue establecida o promovida con fines de “victimización”.
El único lineamiento para cualquier relación sexual debería ser el consentimiento efectivo —es decir, el entendimiento mutuo de las partes participantes— independientemente de la edad, el género o la preferencia sexual. Sin duda, determinar incluso lo más básico —por ejemplo, si un acto tuvo lugar realmente y si fue consensual— puede ser problemático a veces. Y ciertamente hay muchos casos en que la víctima de una violación o de un abuso violento puede recurrir a la ley. Al mismo tiempo, como alguna vez comentó el dramaturgo irlandés Brendan Behan en un contexto diferente: “Nunca he visto una situación tan terrible que un policía no pueda empeorar”. Además, desentrañar las cuestiones de la sexualidad humana del entramado de prejuicios sociales es casi imposible en esta sociedad dividida en clases y razas. Libre de la crueldad y la fría indiferencia que resultan de la búsqueda de ganancia, una sociedad socialista buscaría un enfoque científico a estas cuestiones difíciles.
Enciérrenlos...
Las leyes antisexo han creado una enorme masa de blancos potenciales, alimentando pesquisas con vastas sumas de dinero para trabajo encubierto y alentando procesos fraudulentos mediante el uso de oscuras invenciones siquiátricas y “testigos expertos”. En consecuencia, cada vez más víctimas caen en las fauces del sistema carcelario estadounidense, que ya es el mayor del mundo. Las cifras de la guerra contra los “depravados” sexuales se suman a las de la anterior “guerra contra el crimen” y a la continua “guerra contra las drogas”, eufemismos para nombrar la persecución legal racista que ha cuadruplicado la población carcelaria a cerca de 2.2 millones de personas al día de hoy, de las cuales casi la mitad son negras.
Desde los años setenta hasta hoy, el número de personas encarceladas como delincuentes sexuales se ha multiplicado. El libro Sex Panic and the Punitive State (Pánico sexual y el estado punitivo, University of California Press, 2011), de Roger N. Lancaster, aporta una investigación útil que describe el desarrollo de estos pánicos y muestra con precisión cuán vasto es el archipiélago de víctimas de la persecución sexual estatal. Lancaster escribe: “Nacionalmente, los casos reportados de abuso infantil saltaron de seis mil en 1976 a 113 mil en 1985 y a 350 mil en 1988: la cifra se multiplicó 58 veces en doce años”. Apuntando al terror irracional al “desconocido que acecha”, en un artículo publicado en el New York Times del 20 de agosto de 2011 titulado “Sex Offenders: The Last Pariahs” [Delincuentes sexuales: Los últimos parias], señaló: “El riesgo de que un niño sea asesinado por un depredador sexual desconocido es comparable al de morir fulminado por un rayo”. Lancaster también señala que “la mayoría de los perpetradores de abusos sexuales son miembros de la familia, parientes cercanos, amigos o conocidos de la familia de la víctima”.
Las cacerías de brujas antisexo han sido usadas para deshacerse de elementos básicos que los estadounidenses habían aprendido a considerar inherentes a la democracia, así como la “guerra contra el terrorismo” ha destripado toda una gama de derechos constitucionales. Como puede verse en el caso Friedman, lo primero que se pierde es la privacidad, seguida de la presunción de inocencia, cuando los acusados son satanizados. Luego se marca a los convictos de por vida. Hoy, cerca de 750 mil personas están en el registro de Internet que instituyó la “Ley Megan” de la era Clinton, promulgada tras el brutal asesinato de la pequeña Megan Kanka de siete años en un ataque sexual en 1994.
Al salir de la cárcel, Jesse Friedman —quien para empezar no había hecho nada— fue clasificado como “depredador sexual violento nivel III”, es decir, como alguien en alto riesgo de reincidir y como una amenaza a la seguridad pública. Como tal, tuvo que abandonar su casa tres veces. Con respecto a las restricciones de residencia, que le prohíben la proximidad con niños, escribió en su página web: “Si miras un mapa, te darás cuenta de que eso significa prácticamente cualquier parte. En algunos estados y ciudades se me prohibiría estar en cualquier lugar ‘donde se sabe que los niños se congregan’, incluyendo bibliotecas, museos, acuarios, playas e incluso eventos deportivos públicos”. “La Ley Megan”, escribió, “es el exilio social”.
Otros miles han sido convertidos en parias de manera similar. En Southampton, un destino vacacional para las celebridades neoyorquinas y los tiburones de Wall Street, unos 40 hombres convictos de diversos delitos sexuales se ven obligados a vivir en dos tráilers alejados de los centros habitados. Sólo uno de los tráilers tiene regadera y los que viven en el otro tienen que tomar el autobús dos veces por semana para ducharse.
La novela agudamente realista de Russell Banks, Lost Memory of Skin (La memoria perdida de la piel, HarperCollins, 2011), explora el horrendo mundo de los nuevos parias. El héroe es un joven tímido e ingenuo al que se le llama “el Chico”, cuyo fiel compañero y único amigo es su iguana Iggy. El Chico va a conocer a “brandi18”, con quien había tratado sólo por Internet, sólo para encontrarse con que en casa de ella lo esperan el padre de Brandi y cinco policías. Tras ser arrestado y condenado, se halla a sí mismo sin hogar, viviendo bajo un puente junto a otros “delincuentes sexuales”, pepenando comida de los basureros. En nombre de políticos que buscan un encabezado de prensa, la policía allana incluso ese lugar diminuto, sucio y semioculto, con resultados trágicos. A estos hombres del puente se les obliga implacablemente a recargar constantemente sus tobilleras de monitoreo:
“Toma media hora cargar completamente la batería del monitor, y durante esa media hora el Chico se siente íntimamente conectado a los demás millones de delincuentes sexuales, jóvenes, viejos y de otras edades...todos los cuales han conectado sus tobilleras electrónicas a contactos y están sentados en alcobas, salas y sótanos de casas, apartamentos y remolques, en estacionamientos, refugios de indigentes, parques públicos, aeropuertos, estaciones de tren, salas de espera, oficinas, en las trastiendas de restaurantes de comida rápida, bajo pasos a desnivel y puentes peatonales —como si todos ellos fueran hojas temblorosas en las ramas grandes y pequeñas de un vasto árbol eléctrico cuya sombra cubriera todo el país—”.
...y tiren la llave
Las diversas leyes estatales y federales de “confinamiento civil” que se han aprobado desde 1990 son una burla de la noción de “cumplir tu sentencia” y de la pretendida rehabilitación. Por ejemplo, la “Ley Adam Walsh de Protección y Seguridad de los Niños” de 2006 posibilita la detención indefinida de cualquier prisionero federal —incluso si nunca ha sido convicto de ningún delito sexual— que haya cumplido su sentencia pero sea considerado mentalmente “anormal” y se crea probable que cometa algún delito sexual en el futuro.
En el artículo “When the Feds Decide Who’s Sexually Dangerous” [Cuando los federales deciden quién es sexualmente peligroso], publicado en The Atlantic (20 de mayo de 2010), Wendy Kaminer señala: “Quienes confían en la burocracia federal y creen que los funcionarios usarán su poder adecuadamente, con imparcialidad y buena fe, pueden sentirse protegidos por él; a los demás debe preocuparles que el gobierno pueda detener ciudadanos indefinidamente, sin juicios con jurado, basándose en especulaciones sobre su futura peligrosidad”. Díganselo a los prisioneros de Guantánamo.
Bajo algunas leyes estatales, los sometidos a confinamiento civil pueden tener derecho a un proceso ante un juez, pero no a un juicio con la posibilidad de preparar una defensa. La mayoría no recibe “tratamiento” y prácticamente nadie obtiene algo de él. ¡Incluso se dio el caso de un hombre de Wisconsin de 102 años que no pudo someterse a tratamiento por fallas en la memoria y problemas de oído!
Hasta 2007, dos mil 700 hombres estaban recluidos en centros de confinamiento civil. Para escapar de las garras de estas instituciones penales/“terapéuticas” en las que se encuentran sepultados, algunos prisioneros incluso solicitan ser castrados, como lo relata el artículo “The Science of Sex Abuse” [La ciencia del abuso sexual] de Rachel Aviv (The New Yorker, 14 de enero de 2013). La primera persona detenida bajo la Ley Adam Walsh, Graydon Comstock, cuestionó la legislación en un caso ante la Suprema Corte en 2010. Aviv observa: “Para cuando el caso fue atendido, cuatro años después de que la sentencia criminal de Comstock expirara, él tenía ya 67 años y padecía del corazón, de diabetes e incontinencia. Ya dos veces había solicitado ser castrado, creyendo que la operación ayudaría en su caso, pero se le dijo que no estaba médicamente justificada”. En años recientes, la Suprema Corte ha refrendado diversos estatutos del confinamiento civil.
El poderoso análisis de Aviv de los horrores del confinamiento civil gira en torno al caso real de un soldado solitario llamado John, que se hizo amigo en un chat room de “Indy-Girl”. Sí, era un policía encubierto. El soldado, invitado a un tentador picnic al aire libre, rápidamente fue capturado por la Unidad Militar de Investigaciones y el FBI. John fue sentenciado a 53 meses en una prisión federal por poseer pornografía infantil y por “usar Internet para inducir a un menor a tener sexo”. Pero entonces fue cuando empezaron sus verdaderos problemas.
Tras salir en libertad condicional, John recayó y volvió a mirar pornografía con menores, por lo que rápidamente fue sentenciado a otros dos años en prisión. Seguía preso cuando el Congreso aprobó la Ley Adam Walsh, por lo que se le transfirió a una prisión médica de Massachusetts y, sin audiencia legal, se determinó que era de “alto riesgo”. Así pasaron cuatro años. En 2011 comenzó su audiencia de confinamiento civil. Al año siguiente, un juez dictaminó que John era demasiado peligroso para ser liberado y lo condenó a un “confinamiento terapéutico” indefinido en el sistema carcelario federal. Desde entonces sigue en ese limbo, donde una “terapia” diaria lo alienta a declarar cada vez más historias fantasiosas para ganarse la aprobación de los siquiatras, historias que sólo contribuyen a incriminarlo. Vivir en una tienda de campaña bajo un puente parece un destino preferible.
Nuevas brujas, nuevos inquisidores
En Estados Unidos, con su vena profundamente puritana y su insidioso racismo, la combinación de sexo y raza siempre ha sido usada como medio de control social. El mito del hombre negro depredador acosando a mujeres y niños blancos se conjuró para mantener aterrorizada a la población negra cuando la ley linchadora imperaba en el Sur de Jim Crow. Con frecuencia se ha recurrido a leyes antisexo para poner a hombres negros tras las rejas, incluyendo a celebridades como el boxeador Jack Johnson en 1912 y a Michael Jackson en 1994 y de nuevo diez años después.
Las cruzadas antisexo fueron una de las armas que se usaron para revertir las conquistas de las luchas por los derechos civiles y para apagar el descontento social de los años sesenta y principios de los setenta, especialmente el provocado por la Guerra de Vietnam. Tras tomar posesión en 1977, el gobierno demócrata de Jimmy Carter desató un asalto de reacción social interna mientras llevaba a la Casa Blanca el fundamentalismo religioso de los “renacidos”. Bajo el lema de los “derechos humanos” lanzó también la Segunda Guerra Fría del imperialismo estadounidense con el objetivo de destruir a la Unión Soviética.
La siguiente década presenció una de las cacerías de brujas más terribles y peculiares de la historia estadounidense: la histeria respecto al “abuso satánico” en las guarderías, que le arruinó la vida a cientos de hombres, mujeres y niños. El auge de esta cacería de brujas, que se extendió hasta principios de los años noventa, coincidió con la reacción reaganista —la cual, entre otras cosas, intentó enviar a las mujeres de vuelta a los hogares—. Se recortaron los fondos para el bienestar social y otros programas sociales, como las guarderías y preescolares para madres trabajadoras, provocando enormes dificultades y daños a las mujeres y los niños. El pánico del “abuso satánico” sirvió para encubrir un abuso real por parte del gobierno.
En el juicio más largo de la historia estadounidense, que se extendió de 1986 a 1990, el caso de la escuela preescolar McMartin, los niños testigos contaron historias de sacrificios animales, orgías, pasadizos secretos, mutilación de cadáveres y otras ficciones. El caso comenzó en 1983, y para el año siguiente el gran jurado había reunido 354 declaraciones que implicaban hasta 369 supuestas víctimas, mientras la policía anunciaba una enorme conspiración criminal. Más de 70 personas fueron condenadas injustamente. Mientras tanto, decenas de otros casos de “satanismo” barrieron el país, desde el condado de Kern en California, hasta Fells Acres en Massachusetts y la guardería Little Rascals de Carolina del Norte. En estos casos no se encontró evidencia alguna. Los acusados eran completamente inocentes, como señalamos entonces (a diferencia de prácticamente todo el resto de la izquierda) al defender a los trabajadores de las guarderías. Los Friedman fueron arrestados en medio de esa cacería de brujas.
Los liberales y feministas burgueses ayudaron a impulsar esa locura. Aunque se presentan como protectores de las mujeres y los niños, su remedio es pedirle al estado leyes más numerosas y más duras, así como más vigilancia policiaca. La versión más extrema de esa misma política fue el libro de 1975 de Susan Brownmiller, Against Our Will [Contra nuestra voluntad], famoso por su aseveración de que la violación es la principal forma en que todos los hombres controlan a todas las mujeres. Su propuesta: más mujeres policías.
En los años setenta y ochenta, los florecientes escuadrones de dios, dirigidos por gente como el fundamentalista católico Patrick Buchanan y el líder de la Mayoría Moral Jerry Falwell, se movilizaban contra el aborto y declaraban que el sida era un castigo de dios a los gays. Mientras los fanáticos de derecha sitiaban las clínicas de aborto, los feministas apuntaban contra la pornografía y un imaginario abuso satánico. Al impulsar este programa antisexo, los “progresistas” entablaron una alianza temporal con los evangélicos.
El estado respondió gustoso. En 1974, el demócrata Walter Mondale promovió la Ley de Prevención y Tratamiento del Abuso Infantil, que obligaba a los terapeutas, maestros y trabajadores sociales a informar a la policía de cualquier indicación de abuso. Así, se suponía que cientos de miles de educadores y trabajadores sociales actuarían como auxiliares de la maquinaria de represión del estado capitalista. En los años ochenta, el procurador general de Reagan, Edwin Meese, lanzó una gran campaña contra la pornografía, con bastante ayuda de sus aliados liberales. Con Internet, las cosas no hicieron sino empeorar. En los últimos quince años, las sentencias federales por posesión de pornografía infantil han aumentado en extensión más de 500 por ciento y pueden ameritar hasta cadena perpetua, la sentencia que suele darse al homicidio en primer grado.
Entre las feministas más prominentes que impulsaban las reaccionarias campañas antiporno estaba la fundadora de la revista Ms., Gloria Steinem, quien empezó su carrera como informante de la CIA. La despreciable Steinem también se subió con furor al tren del ritual satánico y la memoria reprimida. A mediados de los ochenta financió una excavación que los padres de familia de la escuela preescolar McMartin realizaron en busca de los (inexistentes) túneles y calabozos de los que habían hablado sus hijos bajo coerción. En 1993, Ms. salió con el encabezado: “El abuso ritual de las sectas existe —¡Créanlo!”.
En 1995, Steinem narró el documental de HBO The Search for Deadly Memories. Los apócrifos “recuerdos recuperados” de abuso cumplieron una función perniciosa en numerosos casos. Estos “recuerdos reprimidos”, como los llaman los trabajadores sociales fraudulentos, son la versión secular liberal de la histeria religiosa. Como materialistas convencidos, no nos lo creímos. Como señalamos en “Satan, the State and Anti-Sex Hysteria”, las técnicas que supuestamente revelan traumas reprimidos han demostrado ser excelentes para inducir recuerdos falsos, especialmente en niños pequeños y susceptibles. En ocasiones, es la policía quien implanta los supuestos recuerdos en el curso de los interrogatorios, como ocurrió en el caso Friedman. Los traumas verdaderos realmente trauman a la gente, que tiende a recordarlos.
El sexo, el matrimonio y la familia
¿Cómo es que la expansión de la tolerancia (salvo en reaccionarios endurecidos y fanáticos religiosos) respecto al matrimonio gay puede coexistir con una implacable cacería de brujas antisexo? Esto se debe a que el matrimonio, un contrato legal, es uno de los principales sostenes sociales del estado burgués. En una presentación el pasado mayo, David Thorstad, quien en 1978 estuvo entre los fundadores de la North American Man/Boy Love Association (NAMBLA), señaló la desbandada del movimiento radical gay:
“El anterior desafío a la heterosupremacía, dirigido a liberar la sexualidad reprimida de todos, ha sido remplazado por un enfoque conservador y convencional por la aceptación de la sociedad capitalista heterosupremacista. Donde esto es más obvio es en la búsqueda del matrimonio y la participación abierta en instituciones opresivas como el ejército, así como los llamados a fortalecer las fuerzas represivas del estado mediante las leyes contra los llamados crímenes de odio”.
Así, en la búsqueda de la respetabilidad burguesa, las marchas del orgullo gay acogen contingentes de policías gays, cuyo trabajo incluye el arresto de “delincuentes sexuales”. Mientras tanto, los organizadores de las marchas vetan a organizaciones como NAMBLA, que llama por la despenalización de las relaciones consensuales entre hombres adultos y menores de edad.
A diferencia de los feministas, el establishment gay y, asquerosamente, la mayor parte de la izquierda “socialista”, nosotros siempre hemos defendido a NAMBLA y a sus miembros tanto de la represión estatal como de la victimización por parte de los patrones. Se trata de algo más que una cuestión de “libertad de expresión”. Muchísimos jóvenes, torturados y confundidos por sus propios sentimientos, en conflicto con la severidad represiva de esta sociedad, encontrarían reconfortante hablar de estas cosas con personas más experimentadas, como lo han hecho generaciones anteriores. En esta época, sin embargo, tener cualquier tipo de intimidad intergeneracional es jugar con fuego.
En un artículo titulado “Youth, Sexuality and the Left” [Juventud, sexualidad y la izquierda], Sherry Wolf de la International Socialist Organization (ISO, Organización Socialista Internacional) se sumó al linchamiento de Thorstad acusándolo de ser “el más constante y sonoro defensor de la pederastia en la izquierda” (socialistworker.org, 2 de marzo de 2010). Conservando la premisa reaccionaria de las leyes de la edad de consentimiento, Wolf cita su libro Sexuality and Socialism: History, Politics and Theory of LGBT Liberation [Sexualidad y socialismo: Historia, política y teoría de la liberación LGBT]: “Es incongruente que un niño dé verdadero consentimiento, libre de la desigualdad de poder, a un hombre de 30”. El artículo de Wolf continúa: “En nuestra sociedad, los adultos y los niños no se enfrentan como iguales en lo emocional, lo físico, lo social o lo económico. Los niños y los adolescentes más jóvenes no tienen la madurez, la experiencia ni el poder necesarios para tomar decisiones verdaderamente libres en sus relaciones con los adultos. Sin ello, no puede haber verdadero consentimiento”.
No importa que la mayoría de las relaciones entre adultos no cumpla con este criterio de consentimiento. En cuanto a la afirmación de Wolf de que “los adolescentes maduran a distintas edades”, ¿quién debe determinar la edad adecuada para la actividad sexual en una especie en la que esta edad ha estado, durante el 99 por ciento de su existencia, muy por debajo de la supuesta “edad de consentimiento” de la actualidad? Bajo el inhumano status quo capitalista, se asume que es el estado. Para los comunistas, es el ABC el oponernos a la intervención del gobierno en la vida privada de la gente y defender a cualquier grupo que luche por aumentar la libertad en las relaciones sexuales. Esto es una expresión del ideal de la vanguardia leninista como tribuno del pueblo. La ISO y cía. bailan a un son diferente, acomodándose a los valores burgueses y a la cacería de brujas contra aquéllos cuyas proclividades sexuales se consideran verboten [prohibido, en alemán en el original].
En El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884), Friedrich Engels rastreó el surgimiento simultáneo de la familia y el estado como medios que la clase propietaria usó para consolidar y reproducir su poder cuando emergió de la sociedad humana primitiva. La monogamia de la esposa era necesaria para asegurar la paternidad para la transmisión hereditaria de la propiedad. Actualmente, la familia sigue siendo la principal fuente de opresión de la mujer. A los niños, la familia debe imbuirles la sumisión y el respeto por la autoridad, lo que frecuentemente engendra frustración y violencia. Como escribimos en “Satan, the State and Anti-Sex Hysteria”: “Las proclividades sexuales de las especies gregarias de mamíferos, como la nuestra, claramente no encajan con la rígida monogamia heterosexual que constituye el fundamento ideológico de la institución de la familia, reforzada por la religión organizada”.
La mayor parte del terrible daño que se inflige a los jóvenes y las mujeres tiene lugar en el seno de la familia. Sin embargo, en esta sociedad capitalista, la familia suele ser lo único que le queda a uno. Son escasos los servicios alternativos que la sociedad provee para criar a los hijos o cuidar a los enfermos y a los ancianos.
El fanatismo antisexo y la perversa persecución estatal persistirán mientras imperen la propiedad privada y la producción por ganancias. El estado capitalista no puede ser reformado para que sirva a los intereses de los explotados y los oprimidos. Debe ser barrido y sobre sus ruinas debe erigirse un estado obrero basado en la expropiación de los medios de producción. Para erradicar la opresión de la mujer y de los homosexuales, se requiere construir una sociedad socialista donde las funciones de la familia sean colectivizadas —guarderías y cocinas comunales, atención médica gratuita y de calidad, etcétera— liberando a la mujer de la carga de la crianza de los niños y de la esclavitud doméstica. En cuanto a lo que una sociedad racional conservaría de las relaciones sexuales, y de las relaciones sociales en general, los marxistas compartimos la amplitud de la visión que expresó el fallecido Gore Vidal (a quien tanto echamos de menos) en su artículo “Pink Triangle and Yellow Star” (Triángulo rosa y estrella amarilla, The Nation, 14 de noviembre de 1981):
“Cualquiera que sea el arreglo al que llegue la sociedad del futuro, debe reconocerse que los niños que lo necesiten serán criados con bastante más cuidado que hoy, y que a los adultos que no deseen ser padres ni madres debe dejárseles en paz”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/40/delincuentes.html
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2016.05.21 23:01 ShaunaDorothy Los ataques derechistas de Fox y las tareas de la clase obrera: ¡Romper con AMLO y el PRD! ¡Forjar un partido obrero! (1 - 2) (verano de 2005)

https://archive.is/XBIt5
Espartaco No. 24 verano de 2005
Los ataques derechistas de Fox y las tareas de la clase obrera:
¡Romper con AMLO y el PRD!
¡Forjar un partido obrero!
En mayo de 2004, mientras las encuestas mostraban que la popularidad del jefe de gobierno de la Ciudad de México, el perredista Andrés Manuel López Obrador (AMLO), crecía y que él podría llegar a la presidencia en 2006, el gobierno panista, junto con un ala mayoritaria del PRI, lanzó una campaña transparentemente diseñada para hacer a un lado a AMLO: la PGR lo acusó de “desacato” a una orden judicial por haberse tardado demasiado en regresar un terreno que había expropiado para...¡construir un acceso a un hospital! A través del fraude electoral Porfirio Díaz se mantuvo en el poder durante 30 años y el PRI y sus predecesores durante 70. A lo largo de más de cien años la defensa del sufragio efectivo contra el fraude ha sido una de las demandas más recurrentes y sentidas por la población, y no es sorprendente que la maniobra foxista haya polarizado dramáticamente al país. El proceso de desafuero acaparó los titulares de los periódicos y los noticieros televisivos. En el D.F. se veían mantas caseras por doquier expresando repudio a la patraña del PAN y el PRI. Desde agosto del año pasado cientos de miles se han manifestado en las calles, especialmente en la capital, en contra del nuevo fraude. Más significativamente, muchos sindicatos obreros, sobre todo los llamados “independientes” que agrupan a muchos de los militantes sindicales más combativos, participaron en las manifestaciones.
Incluso la burguesía se encontró dividida en torno al desafuero. Mientras que importantes sectores burgueses apoyaron el ataque de Fox, otros sectores de la burguesía, e incluso de los imperialistas, estaban preocupados por el riesgo de “inestabilidad”, es decir, una explosión de lucha social como resultado de la intentona foxista. Así, algunos portavoces burgueses de entre los más “respetables” del mundo, como el New York Times, denunciaron también la maniobra. La amenaza de inestabilidad provocó una caída en la bolsa de valores. Según Proceso (No. 1487, 1° de mayo), el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Richard Myers, se reunió con Fox a mediados de abril para advertirle de las consecuencias del desafuero, y el gobierno mismo de EE.UU. hizo pública su “preocupación” por la inestabilidad política. Finalmente, tras la movilización de 1.2 millones de personas en defensa de los derechos de AMLO el 24 de abril, Fox dio marcha atrás.
El ataque de Fox y cía. habría significado un golpe preventivo derechista, con la venia del congreso, para deshacerse del candidato que la pandilla clerical foxista identifica con la “izquierda”. Habría agrietado la delgada capa “democrática” que cubre al volátil régimen capitalista mexicano y reforzado la arbitrariedad estatal. Los espartaquistas nos opusimos a este ataque del PAN contra los derechos democráticos elementales de la población entera: esencialmente, el derecho a votar por quien le venga en gana. Como marxistas, defendemos los derechos democráticos ganados mediante duras batallas, entre ellos el sufragio universal. Tomamos esta posición sin darle ningún apoyo político al PRD y sin dejar de esclarecer en ningún momento su naturaleza de clase burguesa y por lo tanto inherentemente antiobrera. Como escribimos en un volante distribuido en las movilizaciones del 7 y el 24 de abril contra el desafuero (ver página 17):
“...si la clase obrera ha de romper con los partidos burgueses y avanzar hacia su independencia política, un punto de partida básico es que no permita que los dictados judiciales de Fox le impidan votar por quien quiera, pues si el gobierno logra hacer a un lado incluso a un tímido nacionalista burgués como López Obrador, destituirlo de su puesto electo e incluso encarcelarlo, ¿qué podría esperar una dirigencia clasista de la clase obrera?”
La población trabajadora está harta del “gobierno de empresarios” y sus políticas “neoliberales” transparentemente antiobreras. El PRD, un partido burgués nacionalista que combina sus denuncias al “neoliberalismo” con magras concesiones a los obreros y oprimidos, ha sabido aprovechar ese hastío para apuntalar su popularidad, especialmente entre las masas desposeídas. Así, en las manifestaciones en defensa de López Obrador del 7 y 24 de abril, las mantas en apoyo al “proyecto alternativo de nación” de AMLO eran recurrentes, así como otras declarando “No estás solo” o “Todos somos López”. Pero como marxistas entendemos que la principal división en la sociedad es entre la burguesía y el proletariado, dos clases con intereses propios irreconciliables; esclarecer esa división fundamental y combatir las ilusiones en la burguesía son nuestras principales tareas. PAN, PRI y PRD son todos partidos burgueses que difieren sólo en la forma de administrar el capitalismo, pero ninguno de ellos cuestiona —y no podría ser de otro modo— la explotación capitalista en sí. Para deshacerse de la rapacidad inherente a este sistema de explotación y opresión es necesario que la clase obrera tome el poder en sus manos mediante una revolución socialista que destruya el estado burgués —cuyo núcleo es la policía, el ejército, los tribunales y las cárceles— e instaure un estado obrero —la dictadura de clase del proletariado— basado en la propiedad colectiva de los medios de producción y poniendo éstos al servicio no ya de las ganancias de un puñado de capitalistas, sino de la satisfacción de las necesidades de la población.
“Neoliberalismo” y “populismo”: Dos caras de la explotación capitalista
Durante las últimas dos décadas, la economía mexicana ha sido administrada siguiendo políticas identificadas con lo que se conoce como el “neoliberalismo”: recortes brutales al gasto social, privatización de las industrias paraestatales y apertura irrestricta de la economía a los inversionistas extranjeros. El pomposo objetivo, según Salinas de Gortari, era llevar a México al “Primer Mundo”. Hoy no queda nada que privatizar excepto el sector energético y, sin embargo, la realidad es la devastación de la economía y el nivel de vida de las masas. El salario ha perdido 70 por ciento de su poder adquisitivo en los últimos 23 años. Las privatizaciones han lanzado a millones a la calle y debilitado significativamente los sindicatos. Incontables plantas maquiladoras han cerrado. La entrada en vigor del TLCAN y el desmantelamiento del ejido han provocado la ruina de millones de campesinos. A la par con las decenas de miles que arriesgan la vida cada año para ingresar a EE.UU. en busca de empleo, miles de campesinos siguen emigrando a las grandes ciudades para tratar de sobrevivir, sumándose al inmenso ejército de desempleados. Se estima que el 27 por ciento de la población total se dedica a la “economía informal”, es decir, al ambulantaje.
Además de ser el continuador de estas políticas económicas reaccionarias, el PAN —fundado por curas, empresarios y terratenientes en los años 30 como la versión “respetable” del movimiento cristero y en respuesta a las blasfemias callista y cardenista— es también el partido histórico de la reacción clerical. Así, la administración foxista se ha caracterizado por su atraso social general y ha lanzado campañas para reforzar los reaccionarios “valores familiares” a la par con ataques continuos contra la separación de la iglesia y el estado y los derechos de la mujer. Fox se jacta grotescamente de que los feminicidios de Cd. Juárez han sido resueltos, ante los oídos atónitos de los familiares de las víctimas y de la población horrorizada por más de una década de crímenes misóginos impunes. En el año 2000, el gobierno panista de Baja California negó a la joven Paulina su derecho elemental al aborto tras haber sido víctima de una violación, y en cambio la remitió...¡a un cura! (ver Espartaco No. 14, otoño-invierno de 2000). Hoy en día en México —el segundo país católico más grande del mundo—, 15 homosexuales son asesinados cada mes. Fox es el primer presidente en más de un siglo que le besa la mano a un Papa en un acto oficial.
El PAN está compuesto por derechistas abiertamente antiobreros, neocristeros ideológicamente motivados y lacayos obvios del imperialismo estadounidense. Fox mismo no es más que un Coca-Kulak —un latifundista ignorante con una pequeña dosis de urbanidad cortesía de The Coca-Cola Company—. El dirigente nacional del PAN, Manuel Espino, es un veterano de la organización fascistoide El Yunque. Ahora la política interna del país ha quedado en manos de Carlos Abascal, un fanático oscurantista, hijo y legítimo heredero ideológico de un dirigente del igualmente fascistoide movimiento sinarquista. Los principios republicanos de Fox y sus monjes probablemente se reducen a que sólo Cristo es Rey.
Por otro lado, no hay nada particularmente izquierdista en la política de López Obrador y el PRD, pero han logrado aprovechar el burdo conservadurismo del actual gobierno federal y su desprecio aristocrático e ignorante por los pobres y los obreros para presentarse como una alternativa más amigable a las masas y como un vehículo viable para conseguir las ansia-das demandas democráticas de la gente (el derecho a la educación, la emancipación nacional frente al imperialismo estadounidense, etc.). Gran parte de la popularidad de AMLO viene de sus declaraciones contra la privatización del sector energético. Hasta cierto punto, López Obrador ha traducido su retórica democrático-nacionalista en medidas populares, como lo son el aclamado subsidio a las personas de la tercera edad y las madres solteras y la inversión en proyectos de educación pública e infraestructura urbana, medidas tímidas y elementales que en el contexto de la brutal austeridad presupuestaria del PRI y el PAN parecen verdaderamente significativas. Ésta es una ilusión peligrosa.
La clase obrera no debe tener ninguna confianza en AMLO. Las posiciones particulares que lo distinguen de otros burgueses (sus denuncias del neoliberalismo, la oposición a la privatización del sector energético, etc.) son puramente coyunturales: promesas de campaña electoral o medidas para desactivar el potencial de lucha de los obreros. El populismo nacionalista y el neoliberalismo económico son simplemente políticas alternativas del régimen capitalista, a menudo seguidas por el mismo individuo según lo dicten las exigencias del momento. Como dijimos en nuestro volante: “...en caso de llegar a la presidencia, el mismo apoyo que López Obrador tiene entre el movimiento obrero lo pondrá en una mejor situación para llevar adelante las privatizaciones de los sectores eléctrico y petrolero que el ineficaz Fox no ha podido lograr”. Este mismo entendimiento es lo que se encuentra detrás del apoyo que AMLO tiene entre importantes burgueses como Carlos Slim —el hombre más rico de América Latina, que compró el antes estatal monopolio de comunicaciones Telmex—. El presidente de la Asociación de Bancos de México, Marcos Martínez Gavica, el día de su toma de posesión comentó, en clara alusión a López Obrador, que un político “de izquierda” no representa ningún obstáculo para el desarrollo del país: “Incluso, puede ser garantía de un mayor avance en las reformas para dotar de capacidad de competencia a la economía nacional” (La Jornada, 5 de marzo de 2005). Y cuando esta gente habla de “reformas” y de “capacidad de competencia” se refiere invariablemente a privatizaciones y medidas antiobreras. ¡Ni un voto a los partidos capitalistas! ¡Por la independencia política de la clase obrera! ¡Por un partido obrero que luche por un régimen obrero!
De Lázaro Cárdenas a López Obrador: El somnífero nacionalista
La historia del capitalismo latinoamericano ha sido una de constantes oscilaciones entre la apertura comercial del “libre mercado”, por un lado, y el populismo nacionalista por el otro. Tras décadas de “neoliberalismo”, en años recientes ha habido un viraje a través de Sudamérica de regreso al populismo nacionalista. Pero este viraje en el clima político y el balance de fuerzas no es anticapitalista, sino que fortalece el capitalismo latinoamericano al endurecer los lazos de la clase obrera con su propia burguesía nacional, la cual es experta en denunciar demagógicamente a Wall Street y Washington. Como dijimos en Espartaco No. 20 (primavera-verano de 2003), “las únicas constantes en esta inhumana rueda de la fortuna son la subyugación frente al imperialismo y la miseria humana de millones de campesinos y trabajadores.”
El papel fundamental del PRD ha sido encauzar las inevitables luchas cotidianas y espontáneas de las masas mexicanas a los marcos estériles de las boletas electorales. Su objetivo es estabilizar el volátil régimen capitalista mexicano y renegociar los términos de su subordinación al imperialismo. Fue ejemplífico que, en la manifestación del 7 de abril, el discurso de López Obrador pusiera particular énfasis en mantener el carácter pacífico de las movilizaciones y en respetar las instituciones del estado. Su discurso tuvo efecto no sólo en los manifestantes, sino también en la gran burguesía, que dio un respiro de alivio. Incluso la bolsa de valores se recuperó tras su discurso.
El PRD surgió como una fracción desencantada del PRI, la cual buscaba retornar a los “años dorados” de este partido. Así, en su libro Un proyecto alternativo de nación, López Obrador escribe, refiriéndose a los gobiernos priistas anteriores a Echeverría, que “aunque se padeció del mal endémico de la desigualdad, México creció a una tasa de casi 7 por ciento anual en forma constante, y con estabilidad macroeconómica en precios y finanzas públicas.” Para polemizar contra los “neoliberales”, ¡AMLO recurre al ejemplo de...Gustavo Díaz Ordaz y Adolfo López Mateos! El primero es tristemente célebre por la matanza de Tlatelolco, mientras que el segundo fue el responsable del aplastamiento brutal de la gran huelga ferrocarrilera de 1957-58, aunque muchos (como la dirigencia del SME) lo recuerdan hoy sólo por la nacionalización de la industria eléctrica. Pero eso significa el nacionalismo burgués populista: la combinación de concesiones a los obreros y oprimidos con la represión brutal, con el objetivo de disciplinar a la clase obrera e impulsar los intereses de la burguesía. Igualmente revelador, aunque ciertamente no sorprendente para los marxistas, es su referencia al “mal endémico de la desigualdad”. Lo que los obreros deben comprender es que la desigualdad, la explotación y la opresión son endémicos al dominio del capital.
Vale la pena analizar brevemente la política del ícono de los nacionalistas burgueses mexicanos, Lázaro Cárdenas. Durante su periodo presidencial, Cárdenas llevó a cabo una serie de reformas democráticas tales como la nacionalización del petróleo y los ferrocarriles y el reparto agrario. Los marxistas defendimos estas medidas contra los ataques derechistas. La expropiación petrolera en particular representó, en palabras del revolucionario ruso León Trotsky, “el único medio efectivo para salvaguardar la independencia nacional y las condiciones elementales de la democracia”.
Cárdenas aprovechó la coyuntura en la víspera de la Segunda Guerra Mundial y la existencia de la URSS como contrapeso a los imperialistas para expropiar a los magnates petroleros británicos y estadounidenses y los humilló al darle asilo al bolchevique Trotsky, organizador junto con Lenin de la Revolución de Octubre, fundador del Ejército Rojo y la IV Internacional. Al llevar a cabo esas medidas, el propósito de Cárdenas era consolidar el estado capitalista mexicano y detener las pretensiones excesivas del imperialismo, y para ello requería el apoyo de la clase obrera. En 1940, viviendo en el México de Lázaro Cárdenas y meses antes de ser asesinado por un esbirro estalinista, Trotsky explicó en “Los sindicatos en la era de la decadencia imperialista”:
“Como en los países atrasados el papel principal no lo juega el capitalismo nacional sino el extranjero, la burguesía nacional ocupa, en cuanto a su ubicación social, una posición muy inferior a la que corresponde al desarrollo de la industria. Como el capital extranjero no importa obreros sino que proletariza a la población nativa, el proletariado nacional comienza muy rápidamente a jugar el rol más importante en la vida nacional. Bajo tales condiciones, en la medida en que el gobierno nacional intenta ofrecer alguna resistencia al capital extranjero, se ve obligado en mayor o menor grado a apoyarse en el proletariado.”
Esta cita explica de manera muy sucinta la esencia de las décadas del régimen bonapartista del PRI en México, donde el estado, por la debilidad inherente de la burguesía, a menudo parecía elevarse por encima de los intereses de las clases en conflicto y se basaba en el corporativismo, atando al estado las organizaciones políticas, sociales y sindicales.
Así, al otorgar esas concesiones, Cárdenas no sólo utilizó a la clase obrera como una poderosa carta para jugar contra sus rivales burgueses locales e imperialistas, sino que logró cooptarla, para después ponerla bajo la dirección de la férrea burocracia cetemista. Cárdenas no era ningún “socialista”. Cuando la demagogia nacionalista no bastaba, no dudaba en desatar la represión contra los obreros. Así, en 1940, por ejemplo, mandó a la policía a reprimir una huelga petrolera en Azcapotzalco. Con toda su retórica nacionalista, al final de su sexenio la economía mexicana dependía de EE.UU. más que nunca antes en la historia. El “Tata” Cárdenas fue, de hecho, el fundador de lo que Mario Vargas Llosa evocativamente llamó la “dictadura perfecta” del PRI, que habría de durar 60 años más.
El principal cemento ideológico que hizo posible la “alianza histórica” cardenista, es decir, la subordinación de la clase obrera al PRM/PRI, fue el nacionalismo burgués: la noción de que a fin de cuentas todos somos mexicanos y la cuestión central es sacar adelante al país. El PRD hoy emula la retórica nacionalista de Cárdenas. Esto no es más que una cortina de humo para encubrir la explotación capitalista. El proletariado luchará con éxito por la consecución de sus intereses históricos en la medida en que se desembarace de esta ideología burguesa, en la medida en que se dé cuenta de que la suya es una clase internacional, con intereses comunes independientes de las nacionalidades y contrapuestos a los de la burguesía, tanto nacional como extranjera. (Para un análisis más completo del cardenismo ver “¡Romper con todos los partidos burgueses: PRI, PAN, PRD!” en Espartaco No. 14, otoño-invierno de 2000.)
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/24/amlo.html
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